NOTICIAS DE PRENSA

El País, Viernes, 23 de febrero de 2001
     
  Uganda entrega a la ONU 163 niños soldados que entrenaba para la guerra
  | Nueva York / Kiboga
     
  Más de 160 niños congoleses, de entre nueve y 17 años, que estaban siendo entrenados por Uganda para convertirse en soldados fueron entregados ayer a la ONU para que los devuelva a sus familias. Un equipo de Unicef los había descubierto recientemente en un campo de educación política al este del país africano. Seguramente estaban destinados a servir en la guerra que se libra desde hace 30 meses en la República Democrática de Congo (RDC) entre los ejércitos de Angola, Zimbabue y Namibia, que respaldan al Gobierno de Kinshasa, y tres grupos rebeldes que tratan de derrocarlo y que son apoyados por Uganda y Ruanda. Los niños soldados estaban entre las 694 personas que fueron evacuadas de la localidad congolesa de Bunia el pasado septiembre y trasladados a Uganda. Los oficiales de este país aseguran que el traslado se hizo por razones humanitarias y que los niños no fueron secuestrados.

Retirada de soldados

Las partes enfrentadas en la guerra de la RDC han alcanzado un importante acuerdo tras una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU para la retirada, en marzo, de todas las tropas extranjeras de este país, que, con un tamaño casi cinco veces superior a España, tiene cerca de 50.000 soldados extranjeros. La mayoría de ellos pertenecen a Ruanda, Uganda y Zimbabue. Ruanda anunció ayer el repliegue unilateral en 200 kilómetros a partir del 26 de febrero. Uganda, que el 6 de marzo celebra elecciones presidenciales, retirará 1.000 hombres, aunque sin fecha fija. La retirada de los ejércitos extranjeros es parte esencial del acuerdo de paz y precondición para el despliegue de los 2.500 cascos azules previstos por las Naciones Unidas. Este paso, a juicio del secretario general de la ONU, Kofi Annan, está en línea con los dados en las últimas semanas por Joseph Kabila, hijo del asesinado Laurent Désiré Kabila, que ha aceptado varios puntos clave del acuerdo de paz de Lusaka.

 

El País Martes, 6 de marzo de 2001
     
  Cinco internos ratifican que hubo maltrato en un centro de menores de Madrid
  BEGOÑA AGUIRRE | Madrid
     
  La Comunidad de Madrid cerró el pasado viernes tres centros de acogida de menores desamparados gestionados por la asociación Diagrama, después de que uno de los chavales, un chico de 14 años, denunciara presuntos malos tratos por parte de los cuidadores. Ayer se hizo público que otros cinco internos relataron hechos similares a la directora del Instituto Madrileño del Menor y la Familia (IMMF), Esperanza García, quien visitó el mismo jueves uno de los centros tras ser alertada por la fiscalía de las 'irregularidades gravísimas' denunciadas.

García explicó, no obstante, que en las visitas mensuales realizadas por el IMMF a los diversos centros de acogida dependientes del Gobierno regional jamás se observó 'nada raro', y añadió que la asociación Diagrama ha cosechado hasta ahora 'magníficos resultados' en el trabajo con menores. El niño que denunció el jueves los presuntos malos tratos relató que 'si [los internos] se portan mal, los encerraban solos en una habitación pequeña con ventanas con rejas y un colchón en el suelo, y, si se ponían nerviosos, [los cuidadores] les esposaban las manos y les ponían cinta de embalar en los pies'.

Estos hechos se produjeron supuestamente en uno de los tres centros cerrados, el Guadarrama. Otras dos residencias gestionadas por Diagrama, Cimbra (en Carabanchel) y Río Chico (en Guadarrama) fueron clausurados también por la Comunidad. Una docena de menores acogidos hasta entonces en estos centros y trasladados el viernes, junto a otros 24, a diversas residencias de la Comunidad, se concentraron ayer en las puertas del Río Chico y el Cimbra para exigir que les dejen volver con sus cuidadores. Pero la Comunidad descarta contratar ningún programa de acogida de chavales desamparados con Diagrama.

Esta asociación gestiona centros similares en otras comunidades. En Murcia, el Gobierno regional anunció ayer que no anulará el contrato con la entidad. Por su parte, la Xunta gallega aseguró que la residencia Monteledo, gestionada por la citada asociación, cumple todas las garantías de atención a los menores.

 

El País, Sábado, 3 de marzo de 2001
     
  Clausurados en Madrid tres centros de niños desamparados por presuntos malos tratos

Un interno de 14 años denunció a la fiscalía que le ataron, le desnudaron y le esposaron
  BEGOÑA AGUIRRE | Madrid
     
  La Comunidad de Madrid cerró ayer tres centros de menores regentados por la asociación Diagrama, con otras 14 residencias en toda España ,'porque los métodos educativos empleados para la correcCión de la conducta de los menores no eran los adecuados'. El jueves dos fiscales aconsejaron a la Comunidad el cierre inmediato de uno de estos centros (destinado a chicos desamparados y con problemas de conducta) tras visitarlo a raíz de una denuncia de un interno de 14 años. El adolescente, apoyado por la Coordinadora de Barrios, una entidad de ayuda a chavales desfavorecidos, denunció que cuando los internos 'se portan mal les encerraban solos en una habitación pequeña con ventana con rejas y un colchón en el suelo, y si se ponían nerviosos les esposaban las manos y les ponían cinta de embalar en los pies'.

El Gobierno autonómico madrileño ha rescindido los contratos que tenía con Diagrama desde hace tres años para gestionar los centros de Guadarrama, Cimbra y Río Chico especializados en chavales con problemas de conducta. En ellos vivían 36 chicos que han sido trasladados a otras residencias para muchachos desamparados del Instituto Madrileño del Menor y la Familia (IMMF). Por su parte, la Fiscalía de Menores ha iniciado una investigación de los hechos denunciados.

El caso de J., el chico que ha denunciado el trato dispensado en el centro de Guadarrama, donde vivían otros 20 chavales, le llegó al sacerdote Enrique Castro a través de Iñigo Ortíz de Mendibil, otro educador de la Coordinadora de Barrios. 'El chaval había salido del centro de Guadarrama el fin de semana y no quería regresar por el trato que le dispensaban, así que recurrió a nosotros a ver si le dábamos cobijo y tras escucharle pedimos amparo al fiscal de Menores, Félix Pantoja', explica Castro. 'No sólo es grave la forma de actuar de este centro, también es muy preocupante que las instituciones para quienes trabaja, en concreto el IMMF, no supieran nada de lo que estaba ocurriendo', añade.

El 23 de febrero se presentó la denuncia en la Fiscalía y el 1 de marzo dos de los fiscales, el propio Pantoja y otra fiscal especializada en derechos humanos, acudían a Guadarrama. Un día después la directora del IMMF, Esperanza García, visitaba también el recinto y 'tras observar irregularidades en el trato a los menores' decidía su cierre y también el de las otras dos residencias de Diagrama en Madrid, Cimbra, de chicas, con 9 plazas, y Río Chico, también masculino, con 6.


El chaval, en su denuncia, explica que en Guadarrama existían cuatro 'salas de observación' cerradas con llave que daban a un pasillo. Asegura que de las siete veces que estuvo en dichas salas en ocasiones le desnudaron completamente y que una vez llegó a permanecer hasta cuatro días seguidos sin salir sin que nadie la limpiara. Pero dice saber de otro chico que llegó a estar un mes en dichas salas.

El denunciante también asegura que el coordinador-subdirector de Guadarrama era antes guardia jurado del centro.

Este periódico intentó en la tarde de ayer ponerse en contacto con los responsables del centro de Guadarrama sin conseguirlo ya que le aseguraron que el equipo técnico estaba reunido con los chavales antes de su partida. También intentó sin éxito localizar al presidente de Diagrama, Francisco Legaz, en la sede matriz de esta entidad en Murcia.

La asociación Diagrama nació en Murcia en diciembre de 1991. Se define como una entidad de intervención psicosocial y carácter no lucrativo. Su objetivo, según figura en su página web es 'promover el desarrollo de centros, programas e investigaciones destinados a la prevención, tratamiento e integración de menores y jóvenes en conflicto social y sensibilizar a la opinión pública sobre la problemática de esta población'.

En la actualidad regenta unos 14 centros de menores, a través de contratos de gestión con las comunidades autónomas correspondientes, en Murcia, Andalucía, Valencia, Castilla-La Mancha, Madrid, País Vasco, Galicia y Aragón.

En Madrid esta entidad estuvo en conversaciones con el Gobierno regional para la construcción de uno de los reformatorios que se deben crear en la región con la nueva Ley del Menor, vigente desde el pasado 13 de enero.

García, que acudió a Guadarrama un día después que los fiscales, no comprobó las irregularidades denunciadas por éstos. 'No vi la habitación con el colchón en el suelo porque me dijeron que la habían cambiado por obras'. Pero varios chicos, unos cuatro o cinco (de un total de 21), le corroboraron la denuncia formulada por otro menor que dio pie a la intervención fiscal. El niño, de 14 años, asegura en su denuncia que 'si [los internos] se portan mal, [los cuidadores]les encierran solos en una habitación pequeña con ventana con rejas y un colchón en el suelo, y si se ponen nerviosos, les esposan y les ponen cinta de embalar en los pies'. El chaval dice que ha pasado siete veces por esas 'salas de observación' y que una vez llegó a estar cuatro días seguidos sin salir y sin que nadie limpiara.

El viernes, la consejería de Servicios Sociales decidió el cierre de este centro y, pese a no existir denuncias contra ellos, de otros dos regentados por Diagrama (Cimbra, en Carabanchel, y Río Chico, también en Guadarrama). Los 36 menores que vivían allí fueron llevados a residencias del IMMF. Ayer, una docena de esos 36 acudieron a Cimbra y Guadarrama porque preferían estos centros a los nuevos. Pero luego decidieron marcharse.

García reconoce que el viernes costó realizar el traslado porque varios chavales querían seguir con sus educadores. 'Sobre todo ocurrió eso con las chicas de Cimbra, un centro en el que no se había producido ninguna denuncia', aclara. Sin embargo, la institución que representa descarta volver a contratar ninguna residencia con Diagrama y estudia posibles sanciones administrativas contra la entidad.


Interiorizar el sufrimiento

El sacerdote Enrique Castro, miembro de la Coordinadora de Barrios, que trasladó a la fiscalía la denuncia del interno de Guadarrama, considera que esa persistencia de los chavales por volver al centro supone que han 'interiorizado que se les puede tratar de cualquier manera'. Según Esperanza García, 'sería gravísimo que un niño creyese que el maltrato es una actitud educativa adecuada'.

PSOE e IU entienden también que es 'natural' que a estos chavales les cueste cambiar de centro 'porque han desarrollado lazos afectivos con sus educadores' y porque 'puede que no todos hayan sido víctimas del presunto maltrato'. El menor que denunció malos tratos contó lo que ocurría en el centro de Guadarrama a la Coordinadora de Barrios, ya que conocía a uno de sus educadores de San Fermín (Usera). Apoyado por este colectivo, puso la denuncia en la fiscalía el 23 de febrero.

Anteriormente, la coordinadora acudió a la portavoz del PSOE de Asuntos Sociales en la Asamblea, Carmen García Rojas. 'Me contaron que en Guadarrama dejaban a los chicos aislados tres días en un colchón, pero no me dijeron que les ataban y esposaban', explica la diputada. Ella transmitió su preocupación a Esperanza García a finales de febrero. Ésta reconoce la llamada de García Rojas: 'Le dije que me extrañaba porque llevábamos tiempo trabajando con Diagrama con buenos resultados, pero que investigaríamos'.

El 1 de marzo, una semana después de recibir la denuncia del chaval, la fiscalía acudía a Guadarrama. Alertada por los fiscales, García visitaba el centro 24 horas después. Ese mismo día la Comunidad cerró las tres residencias de Diagrama en Madrid. Lo que aún no ha decidido es si va a dar por finalizados los programas de libertad vigilada y reparación del daño que desempeña esta entidad -con 'magníficos resultados', según García- con menores autores de delitos.

El defensor del Menor, Javier Urra, es contrario a que entidades privadas gestionen centros de menores. 'Corremos cada vez más riesgo si no hay un funcionario al frente', afirma. CC OO considera también que 'la política privatizadora lleva consigo que servicios como la protección de menores caigan en manos de cualquier organización dispuesta a llevar a cabo su encomienda al menor coste posible'.

La consejera de Servicios Sociales, Pilar Martínez, resaltó que, de las cerca de 2.000 plazas para menores desamparados que regenta el IMMF, 1.100 son públicas y el resto están gestionadas por entidades como Diagrama, Nuevo Futuro, Paideia, Mensajeros de la Paz... Martínez cree que lo que hay que evaluar es el proyecto educativo, no si su gestión es pública o privada.

   
 

El País, Sábado, 3 de marzo de 2001
     
  El PSOE exige explicaciones al Gobierno por el "escándalo" del centro de menores

     
  El Grupo Parlamentario Socialista anunció ayer que el próximo lunes iniciará los trámites para 'forzar en lo posible' la comparecencia 'inmediata' de la consejera de Servicios Sociales, Pilar Martínez, ante la Cámara regional. Los socialistas, a cuya iniciativa se sumarán previsiblemente los diputados de IU, reclaman explicaciones sobre las irregularidades y los motivos que han llevado al Gobierno regional a clausurar tres centros de tutela de menores: Guadarrama y Río Chico, ambos en la localidad de Guadarrama, y Cimbra en el distrito de Carabanchel en Madrid, gestionados por la Fundación Diagrama. Pedro Sabando, portavoz del grupo PSOE-Progresistas, ha calificado de 'escándalo tremendo' los supuestos malos tratos que sufrían los menores en el centro de Guadarrama.

Un joven de 14 años, interno en el centro para menores desamparados de Guadarrama, denunció ante la Fiscalía del Menor haber estado durante, al menos cuatro días, desnudo, atado y aislado en una habitación donde sólo había un colchón en el suelo. Investigaciones posteriores de la Fiscalía del Menor determinaron que la Comunidad ordenara el pasado viernes la clausura de ese centro y de los otros dos gestionados en Madrid por la Fundación Diagrama.

Sabando pedirá a la consejera Pilar Martínez que explique 'cuanto antes, cuándo, cómo y con quién se han mantenido las reuniones con los dirigentes de la Fundación Diagrama; qué han detectado en los centros clausurados y si éstos tienen o no personal cualificado'.

Ayer, el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista vaticinó que 'estando de por medio la Fiscalía del Menor, la Comunidad de Madrid podría verse involucrada en responsabilidades penales'.

Elena Vázquez, portavoz de Menores del grupo PSOE-Progresistas en la Asamblea, acusó a la Comunidad de haber incurrido en un caso de negligencia in vigilando. La diputada considera que aunque la gestión del centro de acogida Guadarrama esté contratada con la Fundación Diagrama, 'la responsabilidad de los chavales allí internados corresponde a la Comunidad de Madrid'. Vázquez considera que se trata de un caso de 'malos tratos y secuestro'.

Por su parte, Franco González, diputado de Izquierda Unida, calificó los hechos como el resultado de 'la privatización o externalización de los servicios públicos que hace el PP'.

El defensor del Menor, Javier Urra, tras mostrar serios recelos sobre el hecho de que entidades privadas gestionen centros de reforma o de protección de menores, anunció ayer que proyecta dirigir una recomendación al Gobierno regional sobre este asunto. 'Estoy pensando dirigir una recomendación', dijo, 'para que sean funcionarios de la Comunidad los que asuman la máxima responsabilidad en este tipo de centros. Me parece que corremos cada vez más riesgos si no hay un funcionario al frente de estos centros'.

Urra, que aclaró que carece aún de información sobre el caso del centro de Guadarrama, cerrado por 'irregularidades en el trato' a los menores, se mostró preocupado por que se esté cediendo a entidades privadas sin ánimo de lucro 'una responsabilidad pública'.

'Es verdad que detrás está la Administración, pero yo creo que hay temas que tienen que llevarlos directamente las instituciones', continuó Urra. Éste argumenta que 'un contratado laboral o un funcionario tiene una gran independencia en su actitud y en su comportamiento, mientras que los empleados en una empresa privada se hallan en una posición laboral más delicada, en la que resulta más difícil actuar con tanta independencia'. El diputado de IU Franco González critica que 'la Administración haya abandonado servicios esenciales, como éste de los menores, en manos de empresas cuyo fin es ganar dinero'.

En asuntos como los centros de protección o de reforma de menores, 'los ciudadanos quieren que la Administración asuma la responsabilidad, porque al final la responsabilidad es de la Administración', señaló el defensor. Urra hizo mención a lo que sucede en Castilla y León, cuyo Gobierno regional 'ha decidido que el director, los psicólogos y los equipos técnicos de los centros de menores sean funcionarios de la propia Administración'.

Javier Urra opina que si la Fiscalía de Menores y la Consejería de Servicios Sociales han decidido rescindir de forma tan fulminante el contrato de los tres establecimientos que gestionaba la Fundación Diagrama es porque a ambos organismos 'les ha parecido mal lo que han visto'.

Por su parte, la Fundación Diagrama anunció ayer la apertura de 'una investigación interna' para esclarecer los hechos que han motivado la clausura del centro Guadarrama. La fundación, 'que atiende a más de 4.000 menores y jóvenes en toda España', dice ser 'la más interesada en el esclarecimiento de los hechos'. 'Nuestro modelo de intervención pedagógica no contempla ninguna actuación que suponga maltrato para los menores'.

En cuanto a los hechos denunciados en el centro de Guadarrama 'para adolescentes con graves problemas de conducta en la Comunidad de Madrid', esta organizacion dice que 'confía plenamente en la acción de la justicia'.

Francisco Legaz, presidente de Diagrama, declaró a EL PAÍS que está 'preocupado, aunque con la conciencia muy tranquila, sobre los métodos que se utilizan en sus centros', informa Begoña Aguirre.

Los vecinos de la calle del Marqués de Villaverde, donde está el centro clausurado en Guadarrama, recuerdan que podían ver a los chavales en el campo de fútbol o en la piscina y dicen que percibían 'buen ambiente' entre cuidadores e internos. 'Mi impresión', dice una vecina, 'es que se divertían juntos, porque entre ellos se hacían bromas. Además, los cuidadores les mimaban'.